La Urbe de los Insectoides


Una Noche mas, en este bodrio, ya se fueron los humanos, quedamos libres para nuestras grotescas andanzas, como era de mi costumbre Salí sin meter mucho ruido para no despertar a mami cucaracha que no gustaba de que saliera hacia la metrópolis insectoide porque a nuestro papito lo asesino el gato de la familia, de un zarpazo lo mutilo, jugo con su cuerpo y luego se lo comió, gato de mierda, así son las mascotas de los humanos, en especial los gatos les gusta matar por diversión. Siguiendo con mi aventura Salí con mucha prisa de nuestra cajita de te, en esta ocasión podría ir a ver que hay para comer o simplemente un paseo nocturno, pero me inclino mas por devorarme algún suflé o galleta que dejan botadas por ahí estos cabros chicos. Al salir de nuestra querida cajita de te con lo primero que topo es con una mosca ya envenenada:
-ayúdame conchetumadre – dijo balbuceando
-es tu problema mosca culia, por andar hueando a los humanos, estai pasao a raid, chupala – le respondí prepotentemente.
Seguí mi camino, nuestra cajita de cartón estaba en las repisas de la cocina, en otras palabras a las afuera de la gran urbe de insectos que hay debajo de la mesa y refrigerador de la casa. Se me hacia mas largo que de costumbre este camino, como que mágicamente las repisas de esta cocina habían crecido unos cuantos metros, y eso a pesar que lo siempre lo acostumbraba transitar.
Nada, para comer, nada de dulces, o galletas, creo que esta noche no será muy buena, pero no me daba por vencido seguí, de seguro en la urbe debe haber algo de alimento, aunque lo malo de esta urbe son tanta mierda que hay, entre moscas, cucarachas, arañas, casi todas maleantes que no dudarían mucho en comerte si te descuidas por unos segundos, pero si quiero comer alguna huea debo ir ahí y arriesgarme con estos malandrines, si que a caminar se a dicho.
Cuando ya casi llegaba al refrigerador, me tope con algunas de las escenas mas grotescas que he visto, y si que he visto cosas muy grotescas, después de todo soy una barata que vive en la cocina de una familia disfuncional. Era nada mas ni nada menos que una gran araña con un color negro muy penetrante junto con una esponja, que tenia una cara humana, teniendo relaciones, haciendo extrañas poses, moviéndose y chocando entre si grotescamente, con un putrido hedor que no puedo explicar, algo detestable que huebada mas bizarra, grotesca, asquerosa, una mierda me dio asco y eso que soy una vil barata. Los quede mirando un rato no se si era por placer de ver esos extraños movimientos o de morbo, ver que hacían esas 2 criaturas juntas. Estuve un buen rato mirándolos, a ellos no les importaba seguían en lo suyo después de semejante mierda, me marche debía llegar a la metrópolis debía comer, tenia mucha hambre.
Bueno ya al llegar me tope con una araña, y me ofreció sus productos.
-Paisano le ofrezco estas galletitas frescas, o un suflé, ¿quiere un suflé mi paisa? – dijo la araña con una vil mirada, sus 8 ojos fijos en mi, con una cierta intención de cagarme.
- ¿Y por cuanto? – le respondí con mirada fija también.
- ¿ que tiene pa’ ofrecer mi paisa? Respondió la vil araña culia.
- Esta mosca – respondió, y si después de que murió esa mosca, me la lleve conmigo, podría servirme para un futuro próximo.
- Bueno, paisa las galletas por la mosca – dijo la weona pensando que había hecho un buen, negocio
Hicimos el trato, bien conchetumare me cague la araña me fui rápidamente de vuelta a mi casa, no podía seguir ahí, la araña podría darse cuenta que estaba envenenada y se iría con todo contra mi para matarme y comerme.
Ya devuelta de mi travesía y mi estafa en las afuera me encontré de nuevo con la araña y el mini hombre esponja estaba vez ya no estaban dándose como caja lascivamente, si no que tenían a una pequeña mujer/esponja/araña, la miraban con mucha ternura como buenos pero yo no veía mas que un vil acto muy grotesco, me dio mucho asco, vomite, al terminar de vomitar, los vi de nuevo y me volvió este vomito, era un grifo, tenia un grifo en mi pequeña boca no paraba, no tenia fin, la comida añeja que había comido hace muchos días atrás volvía al ataque, este épico vomito tenia muchos colores, era un arco iris de colores y texturas, después de esto esta bizarra “familia” se volteo para mirar mi acto, y creo que les gusto, fueron hacia mi a comer de mi vomito, les gustaba mucho. Esto me volvió a dar mucho mas asco y reanude mi vomito, volvió ese grifo a mi, pero esta vez el vomito ya no alcanzaba a caer al piso ya que estas criaturas se la comían, antes que cayera al piso, degustaban con mucho placer mis jugos.

1 comentarios:

  1. AJAJJAJAJAJ por la reconchagrandetumadre, sueños antropomorfólogicos que has de señor Sir deff yamer

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